Hoy me siento lleno de gratitud. Poder cumplir con una meta y rendirle tributo a Elegua y a mi padrino Gadiel representa un paso inmenso en mi camino, un logro que no solo llena mi vida religiosa, sino que me hace sentir en paz, firme y profundamente bendecido. Padrino Gadiel, gracias por el camino, por la guía y por permitirme rendir este tributo a Elegua. Siempre voy a estar agradecido contigo, por tu apoyo, por tu comprensión y por siempre estar ahí. Un agradecimiento enorme para mi madrina Celestin. Madrina, sin ti, esto simplemente no hubiera sido posible. Gracias por mantenerte siempre al pie del cañón, por empujarme cuando más lo necesitaba y por no soltarme la mano. Yo sé muy bien que a veces te saco canas verdes, que de cuando en vez te saco de quicio y que más de una vez te han dado ganas de guindarme... pero ni con todo eso cambio el privilegio de tenerte en mi vida. No me coronaste, pero tú sabes que eres la “go to”, la cómplice y la que dice “dale que tu puedes, y si no ...
Blog personal sobre vivencias, opiniones y críticas de mi vida diaria y en la sociedad donde vivimos. Mi mundo, mi dominio, mi mente.