Explicar lo que siento por dos seres que nunca pensé entrarían a mi vida y sinceramente, no me arrepiento. Hablo de mis dos gatos, Lilith y Damián. Dentro de mi "locura momentánea" entré a un albergue de animales y empecé a ver lo que había. Siempre he tenido gatos y pensé, "bueno, la gente me ha dicho que tal vez un animal me haría compañía, ¿y por qué no vemos opciones? ¿Qué pierdo?". Bueno, pues os confieso que entré al área de los gatos y ellos, Damián y Lilith, no fueron mi primera opción. El primero fue uno negro, tuerto y ya le tenía su nombre, Odín, ya saben, dios celta, un ojo... investiguen. Aunque él me veía y quería irse conmigo, jugaba, me agarraba las manos, no me convenció. No era para mi. Así que me fui a donde los perros. Tal vez un perro me haga mejor compañía y se vuelva mi "perrijo" (¿es eso acaso una palabra?). Pero al pasar por esa área, me di cuenta que definitivamente no podría tener uno de mascota...
Blog personal sobre vivencias, opiniones y críticas de mi vida diaria y en la sociedad donde vivimos. Mi mundo, mi dominio, mi mente.