Hoy me siento lleno de gratitud. Poder cumplir con una meta y rendirle tributo a Elegua y a mi padrino Gadiel representa un paso inmenso en mi camino, un logro que no solo llena mi vida religiosa, sino que me hace sentir en paz, firme y profundamente bendecido. Padrino Gadiel, gracias por el camino, por la guía y por permitirme rendir este tributo a Elegua. Siempre voy a estar agradecido contigo, por tu apoyo, por tu comprensión y por siempre estar ahí. Un agradecimiento enorme para mi madrina Celestin. Madrina, sin ti, esto simplemente no hubiera sido posible. Gracias por mantenerte siempre al pie del cañón, por empujarme cuando más lo necesitaba y por no soltarme la mano. Yo sé muy bien que a veces te saco canas verdes, que de cuando en vez te saco de quicio y que más de una vez te han dado ganas de guindarme... pero ni con todo eso cambio el privilegio de tenerte en mi vida. No me coronaste, pero tú sabes que eres la “go to”, la cómplice y la que dice “dale que tu puedes, y si no ...
Hace años atrás te hubiera dicho que jamás de los jamases me iniciaría en una religión o tradición fuera de lo que ya conocía. Nunca podría haberme imaginado vistiendo todos los días de blanco, con collares y otras cosas más. En mi vida se me había pasado por la cabeza que sería un “Iyawo” algún día. Pero las cosas pasan por alguna razón y el destino nos lleva a donde finalmente debemos estar, ¿o me equivoco? Siempre tuve una idea errada de lo que era la “Santería” o como se debe decir correctamente “Regla de Osha”. Tal vez por conceptos y preceptos equivocados de lo que las demás personas hablan y uno se le queda grabado. Por no darse a la tarea de educarse primero y aceptar por cierto que “eso es malo” o que “esa gente es tan primitiva”. Poco uno sabe si no se educa y vive el proceso. Lo que decidí hacer al empezar a escuchar a santeros mayores hablar y hasta en mi primera vez en un “güiro”. Una vez te adentras, abres los ojos a una nuev...