Hoy me levanté, digamos que, anestesiado. En el sentido que no siento nada aunque quiera sentir. No alegrías o tristezas. Simplemente nada. No me siento mal. Simplemente no siento nada. A pesar de todo, creo que todo anda normal. Hoy decido no estresarme. ¿Para qué? Total, si quien sale perjudicado soy yo, nadie más. No me molesto en ir a la oficina o revisar mi correo a ver el próximo regaño por no activar una tarjeta que en primer lugar no debería estar activada y si ellos hicieran su parte de la investigación se ahorrarían el yo no responderles. No voy a preocuparme de que mi jefa es una hipócrita y frente a mi se hace la más preocupada y a mis espaldas planifica y busca una manera de sacarme de la compañía o cambiarme de equipo. Si, "linda honey", sé tu secreto. Creo que al descubrir en las últimas semanas quienes son las personas que me rodean, me ha hecho pensar y desensibilizado un poco más de lo normal....
Blog personal sobre vivencias, opiniones y críticas de mi vida diaria y en la sociedad donde vivimos. Mi mundo, mi dominio, mi mente.